Retrospectivamente, en 2021, el mercado global de energía fotovoltaica se vio afectado por la pandemia en el extranjero y los altos precios en la cadena de valor del sector, lo que impidió que se liberara la demanda de instalaciones. En el contexto del floreciente desarrollo de las energías renovables y la escalada de la crisis energética europea, según EnergyTrend, un centro de investigación de TrendForce, se prevé que la demanda de nuevas instalaciones fotovoltaicas en 2022 crezca un 41,18 % interanual, alcanzando los 240 GW, lo que supone un aumento de aproximadamente el 9 % con respecto a la previsión anterior de 220 GW.