Análisis y perspectivas de la demanda del mercado global de energía fotovoltaica en 2022.
Se prevé que la demanda mundial de instalaciones fotovoltaicas para 2022 alcance los 240 GW, lo que supone un aumento interanual del 40 %.
En 2021, la demanda de sistemas fotovoltaicos no se materializó por completo debido a la doble problemática del impacto de la pandemia y el aumento de los precios en la cadena de suministro. Sin embargo, se prevé un incremento significativo de la demanda en 2022, con instalaciones globales que alcanzarán los 240 GW. Este crecimiento es crucial para afrontar la crisis energética mundial y asumir la importante responsabilidad de la protección del medio ambiente.
Existen diferencias significativas en la demanda de instalaciones entre las distintas regiones, y se prevé un aumento considerable de la demanda en Europa. En la región asiática, mercados como India y Vietnam están llevando a cabo numerosos proyectos, y se espera que el mercado experimente un pico concentrado de conexiones a la red durante los próximos tres años.
Se prevé que mercados maduros como Japón, Corea del Sur y Australia mantengan una demanda anual estable. En Europa, el conflicto entre Rusia y Ucrania ha exacerbado la crisis energética en la región, lo que ha llevado a países como Alemania, Francia y el Reino Unido a implementar políticas en consecuencia, aumentar sus objetivos de desarrollo energético y potenciar la capacidad de licitación de proyectos de energía fotovoltaica y eólica.
Se prevé que la demanda del mercado en 2022 sea sólida, con un mayor potencial de crecimiento. En América, Estados Unidos, Brasil y Chile ocupan los tres primeros puestos, y se espera que mercados como Colombia y Canadá experimenten un crecimiento significativo. En la región de Oriente Medio y África, el clima favorable y los recursos solares impulsan el rápido desarrollo de proyectos de energía solar en países como los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
Cabe destacar los elevados precios en la cadena de suministro, los desafíos en la carga de la red eléctrica y los efectos persistentes de la pandemia. Debido a la dinámica entre la oferta y la demanda del mercado, los precios en la cadena de valor de la industria fotovoltaica son altos actualmente, y algunos proyectos solares se están paralizando gradualmente debido a problemas de rentabilidad. El ritmo de las nuevas instalaciones fotovoltaicas se está acelerando progresivamente, lo que podría suponer un desafío importante para la carga de la red. Además, el impacto de la pandemia no puede ignorarse y podría provocar una demanda de instalación menor de lo esperado en algunas regiones.
