La presidencia de Donald Trump ha influido significativamente en la industria solar global, afectando particularmente al sector solar chino. La imposición de aranceles a los paneles solares importados por parte de su administración, con el objetivo de proteger a los fabricantes estadounidenses, ha tenido repercusiones en el mercado solar chino. Como uno de los mayores productores de paneles solares, China se ha enfrentado a un mayor escrutinio y a mayores dificultades para exportar sus productos a Estados Unidos, un mercado crucial para las empresas solares chinas.