Investigadores italianos han estudiado el potencial de implementar comunidades energéticas basadas en sistemas fotovoltaicos orientados de este a oeste y han concluido que estos proyectos, a pesar de su menor rendimiento energético en comparación con las instalaciones orientadas al sur, presentan mayores valores de energía compartida. Sin embargo, también advirtieron que la existencia de un sistema de medición neta es crucial para que la orientación este-oeste se convierta en la opción preferida.