La reciente desaceleración del sector fotovoltaico japonés es innegable. Funcionarios del Ministerio de Economía, Comercio e Industria han manifestado recientemente su compromiso de apoyar el desarrollo de la tecnología de perovskita en el país. Según el plan del gobierno japonés, para 2030, la generación de energía fotovoltaica representará entre el 14 % y el 16 % de su demanda total de electricidad, lo que implica que Japón deberá duplicar su producción fotovoltaica en menos de 10 años. Por consiguiente, Japón está invirtiendo activamente en la investigación y producción de células fotovoltaicas de última generación. Sin embargo, en el sector se considera que diversos problemas, como la integración industrial, la gestión y los escenarios de instalación, están limitando el desarrollo del sector fotovoltaico japonés.